Marte muy cerca

Desde el 25 de septiembre y hasta fines de octubre, Marte superará en magnitud aparente a Júpiter, convirtiéndose asi en el objeto más brillante del cielo nocturno, sin considerar a Venus (siempre es el más brillante) que no aparece hasta el amanecer.
Es el momento ideal para observarlo, siendo el periodo de maximo brillo entre el 10 y el 15 de octubre. Es muy fácil encontrarlo: a las 10 de la noche al NE, de color rojo.

Con un diámetro de 6800 km, Marte posee aproximadamente la mitad del tamaño de la Tierra. El día marciano, muy similar al día terrestre, dura 24,5 hs, porque su velocidad de rotación es muy similar a la de la Tierra. Como Marte se encuentra 1,5 veces más lejos del Sol que la Tierra, el año marciano dura casi el doble, 687 días.

Marte posee dos pequeños satélites de forma iregular de 20 y 10 km de tamaño:  Fobos y Deimos. Se cree que son asteroides capturados por la atracción gravitatoria.

La fuerza de gravedad marciana no es suficiente para retener una atmósfera densa. Su fina atmósfera (100 veces menos densa que la Terrestre) esta formada principalmente por dióxido de carbono. Para este nivel de presión atmosférica tan baja, el agua simplemente no existe en estado líquido.

Marte tiene un ángulo de inclinación muy similar al de la Tierra: 25,2°(la Tierra 23,5°).  Esto significa que, al igual que la Tierra, posee estaciones.

Sin embargo, las estaciones que experimenta el planeta rojo son más extremas que las de la Tierra pues su órbita es muy elíptica (la más elíptica entre todos los planetas). Su Afelio (distancia más lejana al Sol) es un 20% mayor que su perihelio (distancia más cercana al Sol). En comparación, en la órbita Terrestre este porcentaje es solo de 3,3%

El hemisferio norte de Marte es más hospitalario: experimenta un verano largo y tibio y un invierno corto y frío, mientas que el hemisferio sur es más extremo: experimenta un verano corto y muy caluroso y un invierno largo y extremadamente frío. La temperatura superficial marciana varia entre -90ºC y + 20°C.

La inclinación del eje de Marte ha variado enormemente a través de su historia porque a diferencia de la Tierra, no está estabilizada por una luna grande, como en la Tierra. Esto llevó a diferentes climas en la superficie marciana a lo largo de su historia. Esta ángulo de inclinación cambiante influyó en la liberación de metano en la atmósfera de Marte, lo que provocó períodos de calentamiento temporal que permitieron que el agua fluyera.